Nuestra historia

NOSOTROS

 

Alcira (Gigena) es una localidad situada en el departamento Río Cuarto, provincia de Córdoba, Argentina, fundada en 1911. Está compuesta por 7000 habitantes según el censo 2001 y se encuentra ubicada a 170 km de la ciudad de Córdoba, por la RN 36.

 

La principal fuente de ingresos, al igual que la mayoría del departamento, es la agri­cultura y la ganadería. Posee clima seco, templado y agradable la mayor parte del año. Soplan fuertes vientos en los meses de agosto y septiembre. El verano es la estación más lluviosa y el invierno la más seca. La energía eléctrica proviene de Embalse de Río Tercero y la administra una Coopera­tiva Eléctrica y de Servicios.

NUESTRA HISTORIA

 

Don José Lutgardis Francisco Riveros Gigena fundó el pueblo Alcira estación Gigena, en la provincia de Córdoba, el 30 de junio de 1911.

 

Dicha fecha fundacional, es la que consta en el convenio celebrado ante el escribano público Don Fernando Aliaga, entre el fundador y Ramona Gigena de Morcillo, propietaria del terreno a quien Lutgardis le compra campos.

 

El plano original del pueblo fue realizado por el ingeniero agrimensor Roberto Wilson. Don Lutgardis Riveros Gigena, nació en la ciudad de Córdoba el 28 de abril del año 1871, hijo de Don José Lutgardis Fidel Riveros Gómez y de Doña Juana Gigena Albarracín.

 

Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Monserrat, posteriormente cursó hasta el penúltimo año de Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba.

Por la muerte de su padre se ve frustrada su vocación y en una dura disyuntiva que lo coloca tan adverso suceso, asume la responsabilidad de administrar el patrimonio de sus campos y haciendas ubicados en la Pedanía Tegua.

 

En tan temprana edad tiene conciencia de su nuevo destino y con fe en sí mismo afronta decidido la empresa, radicándose en su estancia de Puesto Tegua.

 

Se casó en Córdoba el 24 de septiembre de 1892 con la maestra Cristina Morcillo Cook, con quien tiene su único hijo Don José Lutgardis Riveros Morcillo, fijando su domicilio en la estancia La Central.

 

Don Lutgardis fue inteligente, ecuánime, austero, de sobrio vivir, de valor personal sin alardes y sentimientos generosos, abierto siempre su mano al que se le acercara, respetuosos de los derechos ajenos, adherente al PAN (Partido Autonomista Nacional), miembro de la Guardia Nacional, practicó el civismo con elevadas miras de llevar al gobierno hombres capaces y honestos, requisito esencial de los gobiernos de orden sin la cual la democracia se desquicia. Fue en el mas cabal sentido de su significado un patriota y un hombre de bien.

 

Don Riveros, visionario éste, comenzó la colonización de sus campos que hoy circundan esta localidad, la Central, Maminday, Alpa Puca y la Juanita; paralelamente al histórico proceso de desarrollo de nuestro país con su brillante generación del 80.

 

Es así que arrendado a terceros afincó un gran número de familias de colonos provenientes de Europa, principalmente italianos, que se habían alojado en el hotel de los Inmigrantes en Buenos Aires y otros que llegaban de la colonia santafecina de Esperanza. Personalmente se ocupa y provee de herramientas y útiles nuevos de su propio peculio a los chacareros.

 

El nuevo emprendimiento resultó altamente satisfactorio por las excelentes cosechas obtenidas especialmente en los cultivos de trigo y alfalfa, ante lo cual Don Riveros comprende la necesidad de dar a los colonos un centro o localidad que le proporcione proveedurías.

 

También se dio a la tarea de sistematizar el riego, obra iniciada por su padre, obteniendo por concesión fiscal el aprovechamiento de las aguas del arroyo Tegua.

 

A fin de canalizar la salida de la producción y de esta inmensa actividad comercial con destino a distintos puertos y centros acopiadores, Lutgardis motivó al General Julio Argentino Roca en la construcción de un ramal ferroviario que uniera Río Cuarto con salto (hoy Río Tercero). En 1913 el Directorio de la empresa del ferrocarril Central Argentino dejó concluida esta importante obra. Wilson también realiza los planos ferroviarios.

 

En aquel entonces se da trazado a la plaza y capilla, comienza a funcionar la escuela primara (cuyo levantamiento y sostenimiento costea el fundador) y un destacamento policial. Se reinstalaron las oficinas telegráficas del Puesto de Tegua y se materializó el traslado del Juzgado Pedáneo de Tegua a esta nueva población.

 

Con el paso del tiempo se comenzó a advertir el esfuerzo individual de su fundador, y colectivo de otros pioneros y primeros habitantes, teniendo actualmente esta localidad el contexto espiritual, educacional, de orden y servicio que corresponde a una sociedad progresista, que hoy cuenta con una población de 7000 habitantes.

 

Todo esto lo vislumbró Don Lutgardis, ya que muere en Alta Gracia el 5 de octubre de 1917, a los 46 años, con una corta vida pero de máxima intensidad.
Los restos mortales de Don Lutgardis descansaron en el panteón familiar de San Jerónimo en Córdoba, actualmente en el campo santo de Alcira (Gigena).

 

Al cumplir el cincuentenario, la localidad de Alcira tributó a su fundador un sentido y cálido homenaje frente a la plaza General Roca, donde se erigió su busto de mármol y se designó a la calle Córdoba con el nombre de Lutgardis Riveros Gigena.

En el año 2011, cincuenta años después y con motivo del centenario del pueblo nuevamente recordamos su memoria.